Campeón: Shaktar Donest.

Campeón: Shaktar Donest.

El conjunto ucraniano (aunque sería más acertado decir brasilo-ucraniano) del Shaktar se ha impuesto de forma justa y merecida al Werder Bremen de Schaaf, que no ha sabido sobreponerse a las bajas y ha tirado por la calle de en medio dando un claro paso atrás con la inclusión en el once de Niemeier, Baumann y Frings. Un partido en el que ha podido más el miedo a no perder que el hambre de ganar. Así ha salido vencedor el equipo que lo ha buscado con más talento, quizás con irregularidad pero seguro con más intención atacante y buen juego.
Por ello los ucranianos que se adelantaron en el marcador y se impusieron gracias al talento de los Fernandinho, Jadson, William, Luiz Adriano y compañía han salido justos vencedores pese a tener que llegar a la prórroga para hacerlo. Y es que tan solo un error del guardameta Pyatov a golpe franco de Naldo ha otorgado vida a un Bremen demasiado plano y oscuro.
Un empate circunstancial que se ha mantenido tantos minutos en el luminoso por la falta de acierto en el remate de los ucranianos, por la irregularidad de un equipo joven e inexperto y por el respeto que tenían ambos equipos por no echar por la borda una competición en una jugada aislada. Y es que una final pesa mucho y tan solo los grandes equipos de la historia son capaces de solventarlas con goles y buen juego.
Aún así el gol ha caído por su propio peso del lado que más lo ha buscado y merecido, un gol que ha certificado una trenzada y bonita jugada del Shaktar en la que un buen centro de Srna ha servido para que Jadson llegue desde segunda línea y perfore la meta de Wiesse, que quizás haya podido hacer algo más. Posteriormente el Bremen ha intentado reaccionar pero ya era demasiado tarde para ganar la partida a un Lucescu que en esta final ha manejado mejor la pizarra que Schaaf.
En definitiva partido típico de final, con demasiado miedo a perder al menos de uno de los contendientes, y una última Copa UEFA. que se marcha para Ucrania para cerrar la brillante historia de esta competición que a partir del próximo año pasará a denominarse Liga europea. Una competición que se ha despedido junto al colegiado español Luis Medina Cantalejo, que con esta actuación pone la guinda a su gran arbitraje en la última final de la Copa del Rey y se va por la puerta grande.

Mariano Jesús Camacho