juguetesEn 1966 el desaparecido cineasta Manolo Summers filmó “Juguetes Rotos”, un espléndido documental en el que mediante cine de investigación y denuncia quiso mostrar la otra cara de la gloria, la de aquellos que como muchos otros fueron aclamados en los estadios pero que murieron en el olvido. Personas devoradas por el monstruo de la fama o tristemente defenestradas en el olvido. Todos si pensamos un poco recordaremos a los Garrincha, Best o más cercano el tiempo Gascoine, viejas glorias devoradas por la crueldad efímera de la popularidad. Toreros, boxeadores, cantantes, actores a los que la gente quiso convertir en héroes pero a los que olvidó cuando volvieron a ser hombres, personas, gente…
Gente, buena gente como lo fue en el fútbol español un extraordinario extremo izquierda apodado la “Bala Roja”. Su nombre Guillermo Gorostiza, un extremo zurdo que destacó por su rapidez, su valentía, sus secos regates, sus sprints en diagonal y su capacidad goleadora. Guillermo fue de los primeros jugadores del fútbol español en correr la banda y buscar el remate o el centro al compañero mejor situado. Se dice que la hierba de la banda zurda de San Mamés, a su paso, no sabía si era Goros o el viento la que pasaba por encima de ella como una auténtica exhalación.
En el Athlétic de Mr. Pentland dejó su sello y marcó época al punto de ser considerado uno de los mejores jugadores de la historia del club vasco llegando a conquistar cuatros títulos de Liga y cuatro de Copa. Componente además de la primera delantera mítica del club vasco compuesta por Lafuente, Iragorri, Bata, Chirri y Gorostiza.

Y en el Valencia formó parte de una mítica delantera que fue conocida con el nombre de la “delantera eléctrica”. Dicha delantera formada por: Epi, Amadeo, Mundo, Asensi y Gorostiza desplegó su fútbol eléctrico e impresionó al fútbol nacional desde la temporada 40-41, hasta la 45-46. Entre todos ellos marcaron 83 goles de un total de 85. Algunas de las victorias del Valencia CF fueron espectaculares, con un 6-0 contra la Real Sociedad, un 7-1 contra el Alicante y un 8-1 contra el Sevilla. El club mantuvo esa regularidad y volvió a ganar el título de liga en las temporadas 43-44 y 46-47.
En las filas del Valencia fue el encargado de marcar el gol número 500 del conjunto che en Primera división. Conquistó el título de Copa en 1941 y en la temporada 41/42 consiguió el primer título de Liga en la historia del club valencianista. Dos campañas más tarde, el Valencia arrasó en la conquista de su segundo título de Liga. El llamado campeón eléctrico mandó desde el principio del campeonato y se convirtió en un equipo con un once a recitar casi de carrerilla. La base de este Valencia campeón seguía siendo la delantera eléctrica, más la aportación de incorporaciones como Ortúzar y Hernández.
En definitiva toda una leyenda del fútbol español al que Summers encontró en un cajón olvidado, en ese terrible recoveco de la memoria que nos muestra el jodido paso del tiempo, lo mal que olvidamos y lo peor que recordamos. Aquel al que Valencia y Athlétic tributaron un homenaje en Mestalla pero también aquel que nos mostró el cineasta en el Sanatorio de Tuberculosis de Santa María víctima de esa penosa enfermedad y del olvido.
Un largometraje que comienza con un niño que mira cromos de fútbol, y se pregunta dónde está Guillermo Gorostiza, ese hombre, que había sido jugador de la selección.

Gorstiza en Campeones, 1943.

Gorstiza en Campeones, 1943.

Esa obra documental que  Summers abordó con las siguientes líneas: “Hoy, en un viejo libro de texto, he vuelto a encontrar un cromo tuyo de los que entonces, cuando niño, tenía repetido. Porque éste eres tú, Guillermo Gorostiza, “Bala Roja”. Y ya…, ni me acordaba de ti. Perdóname. Por eso me he preguntado, ¿dónde estás?, y he salido a buscarte. Hasta he ido a una agencia de información y he pedido algunas fotografías tuyas. Sólo tenían tres y, las que tienen, son de las que yo tenía repetidas, de cuando tú jugabas al fútbol. Y me han dicho que sólo las tienen por si algún día te mueres. Ahora que puedo, quiero hacer una película contigo. Una película tuya”.

Un documental del año 1966, paradójicamente el año del fallecimiento de Goros, aquel excepcional jugador que  en pleno apogeo, en 1943, protagonizó junto a Quincoces y Zamora el film Campeones, dirigido por Ramón Torrado, pero que en esta ocasión era protagonista del olvido. Una “Bala Roja” que a su fallecimiento dejó una pitillera regalada por Luis Casanova con esta descripción: “Al mejor extremo izquierdo del mundo de todos los tiempos”. Maestro de maestros, de Piru Gainza, Gento…

Mariano Jesús Camacho.

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