pibe2En la ciudad de Santa Marta, en la Costa Caribe colombiana desde el año 2002 hay erigida una estatua que pasa por ser posiblemente el monumento más colosal dedicado a la figura de un futbolista. De seis metros de altura y siete toneladas de peso cuyo bronce convierten en posteridad a un jugador samario, representa sin duda uno de los más puros homenajes a un estilo de juego y a una forma de ser de la que este futbolista fue icono. Su nombre Carlos Valderrama, icono de una generación de jugadores que de la mano de Pacho Maturana mostraron su fútbol colombiano al mundo, hijo de  “Carlos “Jaricho” Valderrama y Justa palacio”, y apodado el “Pibe” dicen que jugó durante toda su vida de la misma forma en la que comenzó en aquella cancha de arena del barrio “Pescaíto” de Sta.Marta.

"Pibe" Valderrama
“Pibe” Valderrama

Con ese juego cadencioso, estético, capaz de tirar una pared en la superficie de una moneda. Dotado de una precisión milimétrica en el pase y un GPS en su cabeza con el que tenía controlado cualquier hueco susceptible de mandar un pase.
Ese estilo de armador que llevó a gala en la Selección, en Unión Magdalena, Millonarios y Dpvo. Cali, donde formó parte de un gran equipo e hizo una sociedad de mucho fútbol y clase junto a Bernardo Redín.  Estilo que intentó exhibir en Europa, quizás con menos fortuna, aunque en su paso por el Montpellier dejó un buen recuerdo y en Valladolid dejó a cuenta gotas su fútbol y su personalidad.
En definitiva una prolífica carrera para un jugador de leyenda del fútbol colombiano al que al levantarle el citado monumento se le hace gran justicia en su adorada tierra. En Santa Marta y al lado del Estadio Eduardo Santos, donde se ubica la citada escultura, lugar de culto para el fútbol samario, donde se homenajea al más grande futbolista de todos los tiempos en Colombia, base de la Selección durante más de una década y emblema del fútbol colombiano en todo el mundo.
El autor de la escultura, es el maestro guajiro Amílcar Ariza, y se refirió a ella de la siguiente manera: “Es una obra colosal”, una obra sobre la que estuvo trabajando durante casi ocho meses en Bogotá con la ayuda de 20 trabajadores.
Al parecer la idea original fue del ex futbolista Juan Gómez, quien quería “tener un ‘Pibe’ para la eternidad”.

Una magnífica obra escultórica de la que Carlos está orgulloso y sobre la que comentó al verla por primera vez: “Estoy igualito”. “Esto es de ustedes, de los samarios, de los costeños, de todos los colombianos”

Y para la eternidad queda esa pose de bronce, esa bota derecha con la que cubre la pelota a manos alzadas, con el cuerpo ligeramente inclinado hacia atrás,  la mirada clavada en esa aleación metálica de cobre y estaño que constituyen el esférico, los ojos entornados para vigilar al rival y descubrir a su compañero mejor situado y esa carcaterística melena rizada y dorada al sol de Sta.Marta, con la que siempre recordaremos su figura, su fútbol.

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Mariano Jesús Camacho