La zurda

La zurda

En el imaginario colectivo e histórico del aficionado al fútbol peruano existe un futbolista que se ganó a pulso la condición de ídolo y leyenda de su país. Dicen los que le vieron jugar en directo que su zurda desprendía magia y malabarismo, que su pausa, su arranque y su toque eran el ritmo y la estética pura, el lenguaje en este caso corporal de un artista con un balón que se acercó de forma sutil a la metáfora y por tanto a la poesía. Por ello a este futbolista del que se guardan recuerdos inolvidables en Perú, en Alianza de Lima, Dpvo. Municipal y en Colombia con las camisetas del Atlético Medellín y el América, se le bautizó con el sobrenombre de “El Poeta de la Zurda”. Un futbolista llamado César Cueto al que escribiéndole estas líneas de reconocimiento me permiten  abrir un archivo histórico en el que el recuerdo me  traslada a otras legendarias zurdas que por un motivo común quedaron grabadas en mi memoria.

Briegel

Briegel

Tres futbolistas bastante distantes de Cueto en su concepción futbolística pero que dejaron una huella imborrable en el terreno de juego.

El primero de ellos un portentoso y polivalente defensa zurdo alemán que podía jugar tanto en defensa como en el centro del campo. Adornado con una buena proyección ofensiva este futbolista estaba dotado además de una condición atlética envidiable, una zancada espectacular y una capacidad de trabajo incansable. Su nombre Hans Peter Briegel.

El segundo de ellos, uno de los mejores jugadores europeos de su generación y entre los tres mejores jugadores belgas de todos los tiempos. Un portento físico, un luchador nato, un extremo zurdo o medio ofensivo dotado de una gran zancada y un gran remate de cabeza, que pese a su altura -188cm.- poseía gran destreza con el balón. Su nombre Jan Ceulemans.

Jan Ceulemans

Jan Ceulemans

Del tercero de ellos os puedo contar que posiblemente pueda ser el lateral zurdo más completo en la historia del fútbol español. Con un más que notable dominio de su pierna izquierda y unas dotes sobresalientes para el centro al área en carrera, este jugador sobresalía por su gran zancada y su velocidad, sobre todo en largos recorridos. Además era todo un ejemplo de calidad y entrega,  inagotable durante los noventa minutos. Su nombre Rafael Gordillo, el “Vendaval del Polígono”.

Tres futbolistas, tres, con una inimitable estampa que quedó grabada en la memoria futbolística. Tres ‘funambulistas de la línea de cal’, de piernas robustas pero finas como el alambre, de aspecto desgarbado y carrera amplia pero agónica. Equilibristas en ese filo del alambre del que caen todos sus rivales e irrumpen en mi recuerdo y en mi olvido, en el preciso momento en el que la imagen se procesa en mi memoria, una imagen que me hace recordar aquellos tiempos en los que posiblemente con una exposición evidente de lesión, los futbolistas podían expresar su propia personalidad o comodidad portando el uniforme con riguroso protocolo estético y en perfecto estado de revista o con total libertad para expresarse y sentirse cómodos sobre el terreno de juego.

Rafa Gordillo

Rafa Gordillo

Es en este punto donde encontramos el segundo nexo de unión-el primero es su pierna zurda- de estos tres futbolistas legendarios: sus medias caídas. Una estampa que los caracterizó y que a diferencia de otros (que se las bajaban por agotamiento y cansancio físico) formó parte de su estética, su personalidad, durante toda su carrera. Es por ello por lo que se me viene el recuerdo de esas zancadas de medias bajas, de zurdas caídas, poetas de la banda, de la carrera, de otro estilo que les caracterizó y que seguro os marcó a todos los que tuvisteis la ocasión de verles jugar. Como fue mi caso, que recuerdo esas medias caídas pero también su entrega, su talento y su incansable recorrido hacia la gloria, el tercer nexo de unión que me ha llevado a recordarlos esta tarde.

Mariano Jesús Camacho.