Nick Hornby

Nick Hornby

El escritor del que les voy a hablar a continuación se crió en una familia de clase media-alta inglesa, por lo tanto tuvo la fortuna de vivir una infancia feliz y acomodada hasta los once años de edad, cuando su padre, Sir Derek Hornby, un exitoso hombre de negocios se divorció de su madre. Y aunque fue asiduo y seguidor del Arsenal desde muy pequeño, quizás para olvidar el divorcio de sus padres, se convirtió en un fan acérrimo del equipo londinense. Puede que en gran medida esta influencia vital le marcó para el resto de su vida y por ello sus novelas se caracterizaran por el tratamiento de las relaciones humanas, de una manera realista pero tierna. Este notable escritor eligió habitualmente como protagonistas de sus novelas a esos personajes que todos conocemos, mezquinos, cobardes y egoístas pero no por ello malas personas, los típicos antihéroes.

Ese escritor no es otro que Nick Hornby (Maidenhead, 1957), licenciado por la Universidad de Cambridge, un hombre que ha ejercido a lo largo de su carrera profesional de profesor y periodista y ha colaborado en publicaciones como Time Out, The New Yorker y The Independent. También ha adaptado para el cine en forma de guión varias de sus novelas pero en concreto una de ellas, es para mí uno de los mejores libros de fútbol que se han escrito jamás: “Fever Pitch” (Fiebre en las Gradas).
En el citado libro Hornby repasa con ironía y resignación su historia de amor con el Arsenal entre 1968 y 1992, adentrándose con gran fidelidad y acierto en la mente del aficionado de a pie. Una óptica personal pero tremendamente fidedigna expresada desde la experiencia y desde la ironía que siempre le ha caracterizado.
Y es que Nick asocia el calendario vital de los aficionados con el calendario futbolístico, asociando los hechos relevantes de su propia historia personal con las fechas de los partidos del club de sus amores y desdichas, el londinense Arsenal. Aquel Arsenal que ya no era el de Chapman y anterior a la llegada de Wenger un Arsenal sufridor y del que fue hincha Hornby. Un equipo acostumbrado a la decepción:
“Volvía tener la impresión, sólo que esta vez mucho más profunda y aterradora, de que estaba encadenado al club, y por tanto a esta miserable vida, para siempre”.
Un equipo que cuando logra salir de la depresión de la derrota y vence, como cuando ganaron la Liga al Liverpool en el último minuto del último partido de la 88/89 lo expresa de la siguiente manera:
“… y yo me tiré por el suelo, y todos los que estaban en el cuarto de estar conmigo se me echaron encima. Dieciocho años, dieciocho, olvidados en un santiamén”.
Su estudio personal y social del fútbol llega al punto de que en el libro califica a este deporte como “el gran retardante” haciendo que la niñez más irresponsable se prolongue más tiempo de lo aconsejable en la vida del forofo. “Mientras se disputa un partido de fútbol, soy un crío de once años”, proclama Nick resignado.
En el libro este adicto al fútbol llega a contar cómo rechaza invitaciones a bodas porque ese día el Arsenal juega en casa, o asocia su primera gran ruptura amorosa a la pérdida de un jugador emblemático. Hornby se interroga aquí sobre la esencia de esta obsesión y describe con humor en qué consiste verdaderamente ser hincha de un equipo.
fiebreEn definitiva en “Fiebre en las Gradas” encuentro un libro altamente recomendable para los aficionados al fútbol. Una obra en la que Nick desgrana de forma magistral la forma en la que viven la fiebre del fútbol los enloquecidos hinchas.
Nick Hornby como ya hemos apuntado escribe sobre su propia experiencia, pero bien podría tratarse de la de cualquiera que divide los años de su vida por “temporadas”, o recuerda la boda de su mejor amigo porque ese día se jugó una final de Copa.
Describe a la perfección el apasionamiento que supone el ser hincha de un equipo de fútbol en Inglaterra, y más si éste es el histórico Arsenal.
Y si además todo esto nos lo cuenta un oriundo de Inglaterra, cuna del fútbol, allá por tiempos de la revolución industrial, entonces el espectáculo está servido. Como en esta magistral descripción del fútbol: “Puede que sea absurdo, pero aún no me he animado a decir que el fútbol sea un deporte maravilloso, y por supuesto que lo es. Los goles tienen ese valor que tiene lo raro, sin punto de comparación, por ejemplo, con las canastas de baloncesto o los sets en tenis, y siempre quedará el suspense y la emoción de ver a alguien cuando consigue hacer algo que sólo se suele hacer tres, cuatro veces a lo sumo en todo un partido (…). Me encanta el ritmo que tiene, cómo pueden los bajos con los altos, los enclenques con los fuertes, me encanta que el mejor equipo no siempre sea el que gana…”.
Aunque tuvo su adaptación cinematográfica prefiero el libro, más directo, íntimo y personal, con el que podréis reír y mantener una comunicación reciproca. Del mismo modo habría que decir que Fever pitch (Fiebre en las gradas), fue objeto de una pésima traducción que destrozó la divertida peripecia del protagonista. Aún así no os lo podéis perder y la Editorial Anagrama sacó una nueva edición en español.
Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Nick_Hornby

Mariano Jesús Camacho