diego en arcilla 1Como era lógico y no podía ser de otra manera solo era cuestión de tiempo que en mi búsqueda de perfiles de bronce me topara de bruces con la figura de un genio eterno del fútbol mundial como Diego Maradona. Una figura tan mitológica como terrenal sobre la que se erigieron dos destacadas esculturas.

La primera escultura que podemos encontrar sobre Diego es una obra monumental color bronce de 2,70 metros de altura inaugurada en Bahía Blanca, en las instalaciones del Club Ferroviario, ubicado en Sixto Laspiur y Holdich. Una magnífica escultura que se construyó gracias a la iniciativa de Andrés Rebollal y realizada por un artista cordobés llamado Carlos Benavidez, que con anterioridad había creado otra maravilla esférica en honor a otro genio como Ricardo Bochini. La obra que puso a Andrés Rebollal sobre la pista, aquella portada de “El Gráfico” que le mostró al artista adecuado para cumplir su sueño de ver la metáfora pétrea de su ídolo, aquella escultura monumental que le permitiría transportarle a las metáforas vivas que siguen representando sus goles en sus recuerdos, los nuestros.

Monumento a Diego

Monumento a Diego

Una obra que nunca te dejará indiferente pues su pose, su mirada al infinito y sobretodo esa mágica pierna zurda pegada a un balón parecerá cobrar vida en el instante preciso en el que el rumor viento entonará  el cántico: “Maradoo, Maradoo”….

La segunda fue construida gracias a la iniciativa de cuatro jóvenes de Mar del Plata, fieles seguidores de Diego. Sus nombres Julián Chavero, Leandro Quintanilla, Gastón Amato y Lionel Díaz, ellos impulsaron la idea y la escultora Elizabeth Eichhorn, profesora de Artes Visuales y Técnico Ceramista, la plasmó en bronce. En concreto y como cuenta Eichhorn: “Poco a poco se le fue dando forma. Cuidando cada detalle: los anillos, las pulseras ‘cábala’, la camiseta calada de 1986, la cinta de capitán, la pelota Azteca, la postura, el gesto, la forma de atarse los cordones, el peinado, todo pensado, todo cuidado para que dentro de 100 años la gente pueda ver como era Maradona en su momento de máxima gloria”

El resultado fue una escultura que contando con su base tiene más de tres metros de altura y unos 300 kilos de peso, una obra sufragada gracias al aporte de los cuatro jóvenes y la colaboración y ayuda de personas de varios puntos del planeta.

Una obra que por petición expresa de Diego fue colocada e inaugurada en el Museo de de Boca, concretamente en el hall de entrada, donde cualquier hincha de Boca y del fútbol puede visitarlo sin necesidad de tener que pagar una entrada.

Sin duda dos bonitas iniciativas para el más grande, para aquel que te pagaba la entrada con un control, un regate, un toque de su pierna zurda, para un futbolista de otra esfera, de otra galaxia. Si en el caso del genial Zico utilicé el texto “Ser Flamengo” para expresar la dimensión futbolística del “Pelé Blanco”, en el caso de Diego tendría que recurrir a la frase “Ser de Boca” y en ese punto encontraría cientos, miles de citas de lo que significa Diego para Boca y Boca para Diego. Desde aquella lluviosa tarde de 1981 en la que mató a Fillol y a Tarantini hasta el día de su adiós, cuando una vez más la doce cantó con emoción “Maradooo, Maradooo”. ..

diegoY es que Diego es Boca sin duda pero también es fútbol, todo lo bueno y lo malo que puede generar. Diego es universal  y por ello no me queda otra que recurrir a dos palabras tan sacrílegas para los católicos como sagradas para los seguidores del Diez puesto que la cita correcta que definiría su carrera futbolística sería “Ser Dios”. Y es quizás sin ser consciente de ello aquel pequeño de Villa Fiorito al soñar con ser futbolista soñaba con “Ser Dios”, y como cuenta magistralmente Galeano en su libro El fútbol, a sol y sombra: “No demoró en darse cuenta de que era insoportable la responsabilidad de trabajar de dios en los estadios”. A lo que yo añadiría que nosotros no tardamos en percatarnos de que teníamos un nuevo dios. Un dios que encumbramos en las alturas y acabamos contribuyendo a su derribo, fuimos testigos de su esférico mensaje, esa carta esférica que viajó por el mundo en una botella y bajo la protección mágica de Neptuno. Una misiva en la que se nos recordaba que Eolo viajaba junto a sus pies y a aquel Zeus del 86. Ese mismo que quiso “Ser Dios”, “Ser Diablo” y lo fue, el de la mítica tarde ante los ingleses en la que sacó la mano de Dios a pasear y decidió hacer lo propio con su talento en aquella acción de quince segundos para la eternidad.

Diego se empeñó en ser el mejor y lo consiguió pero acabó siendo devorado, posiblemente por su condición humana sin balón pero también entre otras cosas y como dice Galeano por su peculiar forma de ser: “Maradona venía cometiendo desde hace años el pecado de ser el mejor, el delito de denunciar a viva voz las cosas que el poder manda a callar y el crimen de jugar con la zurda, lo cual según el Pequeño Larousse Ilustrado, significa con la izquierda y también significa al contrario de cómo se debe hacer”.

Así fue y es Diego, un genio del fútbol, el recuerdo de otro tiempo del que se recuerdan sus grandes hazañas, pura simbología, un mito viviente porque siéndolo como lo son Elvis, Michael Jackson, Gardel o Camarón, a diferencia de ellos ha conseguido gambetear en alguna que otra ocasión a la muerte.

El Potro Rodriguez

La Mano de Dios (Maradona) Letra:

En una villa nació, fue deseo de Dios,

crecer y sobrevivir a la humilde expresión.

Enfrentar la adversidad con afán de

ganarse a cada paso la vida. En un potrero

forjó una zurda inmortal con experiencia

sedienta ambición de llegar. De cebollita

soñaba jugar un Mundial y consagrarse en

Primera, tal vez jugando

pudiera a su familia

ayudar. grande

diego¡¡¡¡¡

A poco que debutó “Maradó,

Maradó”, la 12 fue quien coreó

“Maradó, Maradó”. Su

sueño tenía una estrella llena de

gol y gambetas… y todo el pueblo cantó:

“Maradó, Maradó”,

nació la mano de Dios,

“Maradó, Maradó”.

Sembró alegría en el pueblo,

regó de gloria este suelo…

Carga una cruz en los

hombros por ser el mejor,

por no venderse jamás al poder

enfrentó. Curiosa debilidad, si

Jesús tropezó, por qué

[Más Letras en es.mp3lyrics.org/Psh]

él no habría de hacerlo. La fama le

presentó una blanca mujer de misterioso

sabor y prohibido placer,

que lo hizo adicto al

deseo de usarla otra vez

involucrando su vida. Y

es un partido que un día el Diego

está por ganar…

A poco que debutó “Maradó,

Maradó”, la 12 fue quien coreó

“Maradó, Maradó”. Su

sueño tenía una estrella llena de

gol y gambetas… y todo el pueblo cantó:

“Maradó, Maradó”,

nació la mano de Dios,

“Maradó, Maradó”.

Sembró alegría en el pueblo,

regó de gloria este suelo…

Olé, olé, olé, olé,

Diego, Diego.(x4)

y todo el pueblo cantó:

“Maradó, Maradó”, la 12

fue quien coreó “Maradó,

Maradó”. Su sueño tenía

una estrella llena de gol y

gambetas… y todo

el pueblo cantó: “Maradó,

Maradó”, nació la mano de

Dios, “Maradó, Maradó”.

Sembró alegría en el pueblo,

regó de gloria este suelo…(x3) “te

quiero diego”

Fotos:

http://benavidezesculturas.blogspot.com/

Mariano Jesús Camacho.