argvsbraEl estadio Canalla  Gigante de Arroyito de Rosario Central (Rosario, Argentina) será testigo en el día de hoy de la disputa de uno de los históricos enfrentamientos del fútbol mundial, pura rivalidad, gambetas de carácter docente, tango  y temperamento argentino ante samba, jogo bonito, y estilo brasilero ‘europeizado’.  Maradona ante Dunga, Messi ante Kaká.
Años de históricos enfrentamientos que desde aquel ya remoto año de 1914 en el que ambos equipos se vieron las caras por primera vez en Buenos Aires con victoria argentina (3-0) creció de forma exponencial y fue generando progresivamente un mayor clima de rivalidad. Y es que cuando la canarinha y la albiceleste afrontan este duelo sobre el tapete verde hay en juego algo más que una clasificación, más que un partido, es la lucha por el cetro futbolístico mundial, la carrera por ser el mejor, el debate Pelé, Maradona. Históricos enfrentamientos como aquel partido del año 57 en el que debutó un morocho juvenil desbordante de magia llamado Pelé, que por cierto anotó su primer gol a Carrizo pero no pudo evitar la derrota canarinha ante el conjunto dirigido por Stábile y liderado por Corbatta y Labruna. Como el choque de junio del  74 disputado en Hannover ( Alemania), donde ambos conjuntos se vieron las caras en un Mundial por primera vez, un partido en el que Brasil venció gracias a Rivellino y Jairzinho, como ese encuentro del año 78 disputado también en Rosario en segunda ronda del Mundial que Argentina ganó. Como otro aquel encuentro de España 82, en el que Diego Maradona fue expulsado y la Brasil de Zico y Telé deslumbró, como también aquel enfrentamiento del año 90 en Italia en el que Brasil hizo todo para ganar hasta que en el minuto 80 apareció Maradona para hacer una jugada de otro partido y habilitar a Caniggia, que hizo uno de los goles más celebrados de la historia de la albiceleste.    
La génesis de un duelo eterno, todos ellos claros ejemplos de enfrentamientos de alta tensión, pura pasión, historia, dos formas de ser y de entender el fútbol frente a frente. Un duelo que hay que vivirlo, para el que sobran las palabras y más aún si uno de los contendientes se la juega, como es el caso de Argentina. En este caso es para el eterno rival la oportunidad de sellar su clasificación y dejar a los argentinos sobre las cuerdas y para la albiceleste el partido idóneo para salir del túnel y retomar su sitio en el fútbol sudamericano y mundial.
Es como dijo Diego el partido idóneo para que Messi deje de ser promesa (en la selección) y reivindique su condición de sucesor. Es el partido de Leo, está en su casa, junto a los suyos, con Doña Celia en el corazón, pero ojo que también podría ser el partido de Kaká, otro mago del balón capaz de amargar la tarde a todos esos valientes que han pasado noches junto al estadio rosarino para ser testigos de primera mano de uno de los duelos más atractivos que se pueden disfrutar en el fútbol actual.
En definitiva como ya dije un partido para el que sobran las palabras y del que espero que gane el mejor.
Suerte…  

Argentina

 

Brasil

Mariano Jesús Camacho.

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