cruyff_policiaA lo largo de la historia de la humanidad han surgido numerosos genios en diversos campos profesionales a los que su genialidad les acompañaba una personalidad conflictiva y controvertida. Personajes fascinantes en el ejercicio de su profesión pero a su vez polémicos, irreverentes y contradictorios, pero en definitiva genios. John Lennon, Miachel Jackson, William Shakespeare, Kubrick, Dalí, Kafka, Beethoven…

Todos ellos ejemplos claros de lo complicado que es el ser humano y lo brillante que puede llegar a ser. Y es que la palabra genio está íntimamente ligada al carácter, al temperamento, a la forma de ser, pues es esta una de las acepciones que podemos encontrar sobre ella en el diccionario. Otra de ellas nos conduce al gran ingenio o el talento para crear e inventar de un individuo.
En el caso del fútbol podemos encontrar varios casos de números uno que por naturaleza propia sacaban a pasear con mucha frecuencia su carácter rebelde e inconformista.
Podría citar a muchos de ellos pero a todos se nos viene al recuerdo figuras tan brillantes y polémicas de ayer como Maradona, Sívori, Schuster, Stoichkov, Cantona, Best, Di Stefano, Cruyff…

reyPersonajes únicos que protagonizaron anécdotas e incidentes para el recuerdo, tipos geniales pero complicados en su personalidad. Sobre ello recuerdo con cariño una curiosa anécdota protagonizada por Don Alfredo, un hombre fascinante sobre el que siempre he escuchado que hacerle una entrevista es todo un reto personal porque según sea la primera pregunta te puede dejar con un palmo de narices.
Cuentan que en el año 1956 el Real Madrid rindió visita a tierras helvéticas para jugar un partido europeo ante el Servette. Al encuentro e invitada por Saporta acudió la familia real española, que el día anterior había recibido en audiencia al conjunto madridista en la residencia de la reina Victoria Eugenia en Lausana (que vivía en el exilio).
Al finalizar la primera mitad del encuentro el actual Rey Juan Carlos, y por entonces Príncipe de Asturias tuvo la feliz idea de bajar a vestuarios. Al llegar encontró a Di Stéfano de espaldas metiendo las manos en agua fría, para paliar la hinchazón que se le había producido en aquella primera mitad. Por aquel entonces Don Juan Carlos era un joven e insolente de 17 años y como tal tuvo a bien espetarle a Don Alfredo con este inoportuno comentario:
– “Saeta, estás haciendo poco, ¿eh?”.
Unas palabras que fueron un resorte para el fuerte carácter de Don Alfredo, que sin vacilación y sin apenas levantar la mirada le respondió:
– “Andate a cagar, nene”.
Una anécdota que fue censurada en aquella época y que en su biografía Don Alfredo quiso suavizar con otra respuesta pero que para mí tiene todos los visos de haber sido absolutamente veraz, más aún conociendo la intransferible personalidad de Di Stéfano, genio entre los genios.
Y es que los genios al ser conscientes de su privilegiada posición y su talento manipulan y manejan a su antojo la situación para que sea favorable a sus intereses. Otro claro ejemplo de ello fue Johann Cruyff, un fenómeno del que futbolísticamente poco más se puede contar de lo que se ha contado ya pero que a nivel personal fue toda su vida deportiva un rebelde e intransigente personaje. Fue al Barcelona porque pactaron su fichaje por el Madrid a sus espaldas y eso con Cruyff no se podía hacer. Cruyff se sabía el mejor, sobre el campo era el que mandaba y si osabas discutir su poder te sucedía lo que le sucedió a Valdano en un Barcelona-Alavés.
En aquel encuentro Valdano cansado de la exasperante autoridad que ejercía Cruyff sobre el rival, el colegiado, sus compañeros y el balón se acercó al holandés y le dijo:
-Quédate con ese balón y nos dejas otro a los demás, que también tenemos derecho a jugar.
Entonces Cruyff le miró con misericordia, como perdonándole la vida y le preguntó la edad. Y cuando Jorge le comentó que tenía 21 años, le dijo:
-“A Johann Cruyff con veintiún años se le trata de usted”.

cruyff_policeY es que Cruyff fue un genio como futbolista pero también un personaje de armas tomar, existen varias instantáneas fotográficas en las que quedó plasmada su tumultuosa relación con los árbitros en el fútbol español.
La primera que recuerdo es una foto en la que Johann sale rodeado por miembros de la policía nacional. Una fotografía tomada un 13 de agosto de 1974, el Barcelona se enfrentaba a Peñarol en partido correspondiente a la semifinal del prestigioso e histórico trofeo veraniego Teresa Herrera. En un lance del partido y en una de sus impresionantes arrancadas Johann fue cazado por el defensor uruguayo Fernández, que le agarró por la camiseta. Ambos futbolistas cayeron al suelo, lo que aprovechó Cruyff para propinarle una patada al charrúa. Tras una gran tangana, el árbitro le enseñó la roja al holandés, que se negó a abandonar el campo. “Decía que la expulsión era injusta y tuve que llamar a la fuerza pública para que lo sacaran del terreno de juego”, recuerda José Luis Guillín, delegado de campo en aquel encuentro.
La segunda e histórica instantánea tomada en la temporada 74/75, en un Málaga-Barcelona, en el que Cruyff fue expulsado y nuevamente se negó a abandonar el terreno de juego, provocando un altercado con los por entonces grises de la policía nacional, que tuvieron que intervenir y desalojarle del terreno de juego.
Y su tercer encontronazo serio con los árbitros se produjo dos años más tarde, en la temporada 76/77 en un encuentro disputado el 6 de febrero de 1977. Un partido en el que el Barcelona se enfrentó también al Málaga, aunque en este caso en el Camp Nou. En esta otra ocasión Cruyff se erigió de nuevo en el centro de la polémica al ser expulsado por el colegiado Ricardo Melero Guaza, que tras la concesión de un gol al Málaga, anotado por Esteban –que luego jugaría en el Barça- con la mano, expulsó a Cruyff por insultarle. “Se dirigió a mí diciéndome textualmente: ‘árbitro, eres un hijo de la gran puta'”, escribió el colegiado en el acta.
Melero pertenecía al colegio madrileño y se montó una buena con todo este asunto. A Cruyff que alegó haber pronunciado la frase “Manolo marca ya” lo castigaron con un partido. Agustí Montal recurrió al comité de competición y el caso acabó en la Audiencia Nacional.

Cuentan los que les conocieron bien que a Cruyff y Di Stéfano les encantaba hablar con los contrarios para descentrarles. Eran dueños de la escena y la querían dominar, mítico en el fútbol español fue también el incidente protagonizado el 24 de marzo de 1974 entre Cruyff y Ángel María Villar, presidente de la FEF. No sé qué se dijeron, pero Villar sin motivo aparente tumbó a Cruyff de un puñetazo y se fue al vestuario sin ni tan siquiera esperar a que le enseñaran la tarjeta roja.

En definitiva otra muestra más de que el perfil de un genio es tan complicado y difícil de trazar en toda su extensión y personalidad que podríamos afirmar que su talento representa aquella veta de diamante que se encuentra en la explotación minera que constituye la personalidad del ser humano. La personalidad de estos elegidos que viajan sin cesar entre la rebeldía y la genialidad.

Fuentes:

http://www.as.com/futbol/articulo/futbol-di-stefano-incidente-don/dasftb/20090915dasdaiftb_27/Tes

http://www.xornal.com/artigo/2009/08/09/deportes/teresa-herrera-gol-pele-expulsion-cruyff/2009080922524934512.html

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=460190&idseccio_PK=1011

Mariano Jesús Camacho.

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