beckmannEl expresionismo surgió en Alemania a principios del siglo XX, con él llegó una clara respuesta cultural y artística al impresionismo, una huida de la impresión y la plasmación de la realidad en la que se emprendió un nuevo e imaginativo vuelo hacia la visión interior del artista. Un flechazo emocional cargado de color, un viaje que comenzó en la forma pero acabó siendo expresión, contenido. Caballete, lienzo, manos, pincel y óleo que se convierten en instrumentos de comunicación de un artista que a través del color, las formas retorcidas y la composición agresiva cautivan al espectador.

Uno de ellos Max Beckmann, pintor alemán marcado por la obra de genios como Piero della Francesca, Cézanne y Van Gogh, un artista que forjó su obra en soledad, plasmando la existencia del ser humano, sus picos emocionales y sus traumas. Una obra perfilada en el juego eterno del claro y oscuro, colores claros y brillantes de figuras densas de contornos negros y afilados. Un poderoso mundo interior lejano de una realidad violenta y ruda. Una expresividad tan absoluta que se sale del lienzo, uno de los más destacados pintores expresionistas alemanes que entre su extensa y extraordinaria obra pictórica nos regaló este extraordinario autorretrato de 1919 y su particular visión sobre el fútbol que os presento.

En esta obra titulada “Rugby spieler” nos muestra una línea de ‘in goal’ imposible,  para fútbol un área chica trascendental,  en la que se dicta sentencia, la lucha por la supervivencia de un balón y sus actores secundarios, personajes que encuentran el final de sus vidas al otro lado de la línea de fondo, de la línea de gol, de la portería. Como he podido leer puro expresionismo llevado al área chica. Una obra en la que podemos encontrar ese poderoso lazo parental existente entre ambos deportes, fútbol-rugby. Ese instante previo a un lanzamiento de córner, la lucha titánica por la posición y la posesión del objeto de deseo que representa el balón. beckmann2

Mariano Jesús Camacho.