BadenesManuel Badenes fue uno de los goleadores del fútbol español en la década de los cincuenta. Un delantero centro que pasó brillantemente por el Valencia y el Valladolid. En esto de hacer goles no se andaba con contemplaciones, como solía decir: “En el área un delantero siempre debe preocuparse más del remate a gol que del fútbol pues llegado a ese punto en el que se ha ganado la posición hay que ganarse el sueldo siendo preciso y demoledor”.

Según sus palabras, un ariete que no marcaba goles no podía considerarse un verdadero ariete, y no hay duda, son palabras con mucho peso pues los verdaderos nº9 viven del gol, su sustento, el oxigeno que les permite volver a respirar con normalidad, la mejor terapia contra la contraproducente ansiedad que genera en el colectivo la ausencia del mismo.
Badenes aunque para muchos de vosotros pueda ser un desconocido fue un especialista que desarrolló su carrera en las filas del Castellón, Barcelona, Zaragoza, Valencia, Valladolid y Sporting.
En las filas del Barça jugó durante cuatro temporadas, proclamándose campeón de Liga en la Campaña 47/48. Allí aprendió junto a grandes mitos del barcelonismo como: Bravo, Escolá, Gonzalvo III, César, Basora…
 En la campaña 49/50 juega en el Zaragoza y a la temporada siguiente ingresa en las filas del Valencia, club en el que confirma su talento goleador. Con la camiseta che conquista la Copa del Generalísimo en 1954, en una final disputada ante el Barcelona en la que Manuel Badenes anota dos de los tres goles con los que el Valencia se proclama Campeón.
 Permanece en el Valencia durante seis temporadas, hasta 1956, cuando a la edad de 33 años ficha por el Real Valladolid.
 A su llegada a Valladolid Manuel Badenes, consigue algo por lo que había estado peleando durante toda su carrera: ser máximo goleador de la Liga española. Badenes realiza una extraordinaria temporada marcando 19 tantos y consiguiendo en un encuentro cuatro tantos de una tacada, tres nada menos que al Real Madrid, en un partido en el que Alfredo Di Stéfano (con el que compartió junto a Ricardo el trofeo Pichichi) consigue otros tres goles en un bonito duelo particular. 
En aquella campaña 57/58 Badenes pasa a la historia y se erige como máximo goleador del Campeonato español junto a Ricardo y Di Stéfano, pero paradójicamente la fortuna le birla doblemente la posibilidad disfrutar plenamente de una gesta más que merecida para un jugador que ponía la mejor guinda a su carrera. En el último partido liguero del conjunto vallisoletano ante Las Palmas sucede una circunstancia que le impide ser máximo goleador en solitario. El Valladolid pierde ante el conjunto canario pero como siempre aparece la figura de Badenes para efectuar uno de sus certeros remates de cabeza a un balón que en esta ocasión y para su desgracia se estrella en el larguero y es sacado felinamente por el portero insular Pepín.
Una acción que no le privó entrar en la historia de la Liga pero que sí le privó hacer ese gol nº20 que le hubiera dado el trofeo en solitario. Cuentan que al final del encuentro el portero insular se disculpó y le dijo que sentía mucho que por aquella jugada no hubiera sido Pichichi en solitario, e incluso luego lo volvió a llamar por teléfono para disculparse por dicha acción.
Además y en aquel año el Real Valladolid descendió a Segunda División y curiosamente el mítico delantero inglés Stanley Mathews que trabajaba como periodista le hizo un reportaje porque nunca se había dado el caso, que él conociese, de que un jugador de un equipo que pierde la categoría se hubiera proclamado máximo goleador del Campeonato. 

Quizás por ello este deporte sea tan complicado y aunque la individualidad pueda hacerte ganar un partido, hacer muchos goles o un gol, el resultado final y el rendimiento de toda una temporada dependen del colectivo, independientemente de la calidad individual de algunos de sus jugadores.
En cualquier caso aquí queda esta pequeña reflexión y este pequeño recuerdo para Manuel Badenes, aquel máximo goleador que dio con sus huesos en Segunda División.