pasoliniPier Paolo Pasolini fue un artista italiano al que siempre acompañó la polémica, un genio que destacó en el campo literario y en el cinematográfico. Artista de la provocación, mago del ensayo y la poesía, paseó magistralmente por el alambre desafiando al poder establecido, navegando en todo momento contra corriente y expresando su visión personal sobre la sociedad y la vida de forma diáfana, sin miedo a las consecuencias.
Por ello su obra se convirtió en una incómoda roca llena de aristas en el camino y la autopista del poder. Pasolini modeló a través de su obra un universo personal en el que el marxismo oficial y el catolicismo, eran «las dos iglesias», incapaces de interpretar la cultura de sus bases proletarias, en el que también la televisión era el brazo ejecutor de una cultura dominante que destruía cultura y tradiciones populares, que unificaba en la mediocridad.
Su obra cinematográfica plasmó de forma magistral las consecuencias de la guerra en Italia, aquella dura posguerra, todo un tratado sobre la marginación y la pobreza enfocado a través de un segundo Neorrealismo, utilizando armas como la sordidez, el patetismo y la ironía para plasmarlo en sus películas.
De esta forma creó obras cinematográficas como “Accatone”, “Mamma Roma”, “El Evangelio según San Mateo”, “Pajaritos y pajarracos”, todas ellas obras geniales, irreverentes, polémicas, de plena ebullición. Una carrera siempre polémica que saltó por los aires en el año 75, cuando estrenó “Salò o los 120 días de Sodoma”, un film autocrítico, su película más irreverente, llena de aristas y quizás la más genial, pero un desafío total y fatal que posiblemente le condujo a su también controvertida y polémica muerte en noviembre de aquel año.
Estamos por tanto ante un artista genial, que expresaba su mirada vital sin miedo alguno y que en el campo que compete a esta bitácora nos dejó trazos de su pluma genial. Unos trazos de los que os dejo unas pocas líneas y que podéis leer de forma completa en el artículo “Il calcio “è” un linguaggio con i suoi poeti e prosatori”.
pppasolini_calcio “El fútbol es un sistema de signos, un lenguaje. Hay momentos que son puramente poéticos: los del gol. Cada gol es siempre una invención, una subversión del código: fulguración, estupor, irreversibilidad. Igual que la palabra poética. El goleador de un torneo es el mejor poeta del año. El fútbol que produce más goles es el más poético. Incluso el dribbling es de por sí poético aunque no siempre como la acción del gol. En los hechos, el sueño de cada jugador, compartido por cada espectador, es partir de la mitad del campo, dribbliar a todos y meter el gol. Si se puede imaginar en el fútbol una cosa sublime, es ésa. Pero no sucede nunca. Es un sueño… “
“Puede haber un fútbol como lenguaje fundamentalmente prosístico y un fútbol come lenguaje fundamentalmente poético. Para explicarme, pondré -anticipando las conclusiones- algunos ejemplos: Bulgarelli juega un fútbol en prosa: él es un “prosista realista”. Riva juega un fútbol en poesía: él es un poeta “realista”. Corso juega un fútbol en poesía, pero no es un “poeta realista”: es un poeta un poco maudit, extravagante. Rivera juega un fútbol en prosa: pero la suya es una prosa poética, de “elzevir”. También Mazzola es un elzeviriano, que podría escribir en el “Corriere della Sera”: pero es más poeta que Rivera: de vez en cuando él interrumpe la prosa, e inventa en seguida dos versos fulgurantes”.

Pier Paolo Pasolini.

Anuncios