El arte, la gambeta y el bronce siempre tuvieron un origen común: la tierra. Aquella de la que surge la veta del preciado mineral, la que forma también el irregular potrero en el que las piedras sin nombre sustantivan la genialidad del regate anónimo de la pobreza, la gambeta.
Y tres conceptos a priori tan independientes pueden amalgamar de tal forma que de ellos surja la destreza y el talento del artista, el nacimiento de las formas que moldean la historia, la pose y la personalidad de un futbolista genial que debe ser recordado por y para siempre.
Su nombre Ricardo Enrique Bochini y su estela de recuerdo el gol, el pase, la gambeta,.el diez y la roja de Independiente de Avellaneda.
Y aunque para ser recordado solo baste una de sus acciones para elaborar una crónica legendaria, creo merecidísimo el perfil de bronce que se creó en honor de un tipo de su grandeza y singularidad.
Una estatua de dos metros y 200 kilos para recordar a 1,60 metros de talento que convertían en realidad las palabras que lanzó al aire en el 91, el periodista Daniel Galoto que tiraba la primera piedra en la desaparecida Sólo Fútbol y dos hinchas, el Gitano Alfredo Zarza (hoy radicado en Italia) y el Gallego Fernández.
Un sueño cumplido gracias al trabajo del presidente de la peña marplatense, Carlos Baino, quien retomó el proyecto y a la creatividad del artista cordobés Carlos Benavidez, que le dio forma.
La imagen eterna del 13 veces campeón con el Rojo, de aquellos 714 partidos y 108 goles que hipnotizaron a la hinchada de la Doble Visera. Una obra que en su presentación cuentan quebró los ánimos del Bocha catorce años después de su retirada de los terrenos de juego.
El momento mágico en el que volvió a sentir la ovación de la doce y adoptó actitud gambeta para desparramar rivales por los suelos.
Mágica composición de bronce de estilo perfeccionista y único expuesta en la sede de Independiente en Avellaneda, en la que quedó inmortalizada para siempre la legendaria figura del diez que creó la mística de Independiente y cambió para siempre la historia del club convirtiédolo en Rey de Copas.
La historia del enganche de leyenda, de sus legendarias paredes con Daniel Bertoni, Diecinueve años de triunfos pero sobre todo diecinueve años de maestría, magia, ‘olés’ y fútbol.

El sentir y la voz de la hinchada de Independiente para un futbolista habilidoso, cerebral, goleador, elegante e irrepetible.
“No se llama Maradona,
no es Alonso ni Pelé.
Es el maestro Bochini,
el mejor número 10”

Una historia que comenzó un 25 de enero del 54 en Villa Angus, en el barrio de Zárate…

Mariano Jesús Camacho.