Partido grande en el Camp Nou, escenario a reventar que esperaba ansioso una nueva reedición de aquellos treinta mágicos minutos exhibidos por el Barça en el Emirates Stadium, pero pronto se pudo comprobar que esto no iba a ser posible pues Wenger hizo trabajar tácticamente a su equipo con la clara intención de asfixiar a Xavi Hernández, que debido a la presión de Nasri, Diaby y Denilson tardó bastante tiempo en conectar con sus compañeros como suele hacerlo de forma habitual y genial en cada partido. De esta forma el Arsenal hizo un partido quizás más serio a nivel táctico y cometió menos errores pero acabó saliendo goleado del estadio azulgrana haciendo en su conjunto un partido mejor que el de ida. Es más llegaron incluso a soñar con la campanada al ponerse por delante en el marcador con el gol de Bendtner pero olvidaron que el aire que le faltaba a Xavi lo tenía todo Messi en sus pulmones y en su radio de acción.
A partir de aquí surgió como dijo Trueba su fútbol isótropo -que tiene iguales propiedades en todas direcciones- aquel que machacó a una defensa del Arsenal que no pudo hacer otra que hincar sus rodillas.
Un primer gol de un obús de zurda en el que lo más significativo fue el milimétrico espacio que necesitó para sacar semejante latigazo. El segundo tras coronar una muy buena jugada de equipo iniciada por Xavi, continuada por él y Abidal y preparada en el área con una maniobra con dejada muy inteligente de Pedro, un regalo del canario que Lionel se encargó de convertir en el segundo gol.
El tercero tras un buen trabajo de presión del conjunto azulgrana y un buen pase de cabeza de Keita, que dejó a Messi mano a mano con Almunia, que cerró bien pero no pudo hacer nada ante otra maniobra genial de Leo, que resolvió con una sutil vaselina.
Y el cuarto el que le hizo entrar en la historia, otra jugada de genio, un slalom infernal en el 88 de partido, con el cuero cosido a su bota y los defensores ingleses girando como peonzas, una acción para la que tan solo Almunia tuvo respuesta, una buena parada que volvió a dejar el balón en los pies del diez, que ya había elegido este partido para entrar en la historia, pues resolvió de nuevo con un colocado disparo por debajo de la piernas del portero español.
Cuatro goles que le hacen entrar en la ilustre y selecta pero exigua nómina de futbolistas que lo han conseguido en Liga de Campeones: Marco van Basten, que los consiguió en la victoria del Milan en San Siro frente al IFK Göteborg (4-0), en partido disputado el 25 de noviembre de 1992. Simone Inzaghi, que hizo lo propio en la victoria de su equipo, el SS Lazio, frente al Olympique de Marsella (5-1), en un encuentro jugado el 14 de marzo de 2000. Dado Prso, que anotó esos cuatro tantos un 5 de noviembre 2003, en un partido de triste recuerdo para la afición española y del Depor, en la contundente derrota 8 a 3 sobre el AS.Mónaco. Por su parte Ruud van Nistelrooy anotó por partida cuádruple el 3 de noviembre de 2004, con la camiseta del Manchester en la victoria 4-1 frente al Sparta de Praga. Y por último Andriy Shevchenko que hizo sus cuatro tantos en el partido disputado el 23 de noviembre de 2005, en la victoria a domicilio del Milan sobre el Fenerbache.

En definitiva un momento único y grande para su carrera y para todos aquellos que disfrutamos con su fútbol, un estilo que puede que con el paso del tiempo podamos valorar en su justa medida, pues el techo de este chico aún no sabemos dónde puede estar
Cuatro goles que sirvieron para ganar al Arsenal, entrar en semifinales y convertirse de forma provisional en el máximo goleador de la Liga de Campeones con ocho tantos hasta la fecha. .
Para disfrutarlo, simplemente genial.

Mariano Jesús Camacho.