7 de junio de 1970 – Estadio Jalisco de Guadalajara, espléndido pase entre líneas de Carlos Alberto que permite a Jairzinho efectuar una veloz internada por el flanco derecho, quien, después de salvar el obstáculo de Terry Cooper apura hasta la línea de fondo para mandar un centro atrás que dibuja una trayectoria alta, lenta y bombeada. Quizás complicado de rematar para cualquier futbolista del mundo pero no para Pelé, que emerge por encima de un defensor ingles parando el tiempo y flotando en el aire para conectar un soberbio y teledirigido cabezazo picado junto a la base del poste. Imposible para cualquier guardameta del mundo pero no para Gordon Banks, que desde el primer palo rectifica su posición acompañando la jugada y volando para sacar de abajo y con una manopla estratosférica un gol que era seguro.
Una parada que no sirvió para evitar la derrota de los pross pero que entró en la historia del fútbol porque definió a dos de los grandes de la historia del fútbol: Pelé y Gordon Banks. Más

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