El ser humano es catalogado como animal racional pero paradójicamente recurre con demasiada frecuencia a la irracionalidad atentando contra su propia vida en un no menos paradójico y valeroso acto de cobardía o en su caso de desequilibrio mental.

Profundizando un poco más en el tema y respetando el derecho que todo individuo posee  a disponer de su propia vida y persona, creo ver en este acto un claro síntoma de debilidad. Una huida hacia delante sin vuelta atrás, como decía Goethe: “Hace falta mucho valor para ser tan cobarde. Es la valiente decisión de un cobarde, el suicidio sólo debe mirarse como una debilidad del hombre, porque indudablemente es más fácil morir que soportar sin tregua una vida llena de amarguras”. Más

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