Ricardo Martínez Gálvez nació en Buenos Aires el 16 de diciembre de 1955, el rodar de su infancia un giro constante entre la plástica y el fútbol, sus dos grandes pasiones. La expresión, la creatividad y el sentir de un artista que evoluciona a través de su obra hacia la pasión del hincha, los cánticos de la doce y la genialidad del futbolista.
El pincel la extensión de sus ideas, su creatividad, el fútbol, su ambiente, su color  y su plasticidad estética, vehículos de inspiración. Una historia que comienza con una caja de oleos y con un balón, quizás con aquel primer pincel que le regalaron con solo diez años o con aquella primera visita a un estadio con solo dos años más. Dos pasiones que han viajado a través de sus ojos, sus manos y su vida inalterablemente unidas. La pintura, de su madre y la pasión por el fútbol, de su padre.

“Todavía veo el tren llegar a la estación de Villa de Mayo, lleno de hinchas de fútbol que volvían de la cancha y me parecían los tipos más libres del mundo. Mis primeros dibujos en el colegio eran los de aquellos trenes”

“Dibujaba cada jugada que había visto el domingo. Hacía toda la secuencia desde que empezaba la jugada hasta que terminaba en el arco con un gol. Era como un fotograma dibujado”.

Visiones de un mundo propio que comenzó a ver la luz en aquellos años ochenta, cuando comenzó a exponer sus pinturas  en la facultad de Agronomía, la Rural y con el Grupo Trapalandra. Un trabajo que tuvo su continuidad en el tiempo y recibió su justo reconocimiento con el transcurrir de los años, especialmente en mayo de 2002, cuando expuso sus pinturas en el Museo de la Pasión Boquense. Y en junio del mismo año, con el auspicio de la Cancillería Argentina presentó su obra en la Copa del Mundo Corea-Japón, recibiendo elogios y realizando notas periodísticas para diversos corresponsales extranjeros acreditados en Tokio.
Como todo artista discípulo de otros, en la línea sucesoria de Domingo Méndez Terrero, El mono Cantilo, Alejandro Puente y Roque Pronestti. Sus cuadros y su obra impregnada por las influencias de Norman Rockwell, Quiróz, Fader, Sorolla, Fortuny y los impresionistas norteamericanos.

Un gran artista que se convirtió y fue reconocido como “El pintor de las hinchadas”, porque además de su talento siempre ha sabido plasmar instantáneas al óleo del recuerdo y la pasión que genera el fútbol, su afición, su sentimiento.

Como os dije su obra extraordinaria, viva, impresionista, realista y paradójicamente tamizada con colores fríos para plasmar el calor del fútbol y la hinchada.

"El debut"

 Agitado, emocionado, sin haber dormido.
Subiendo esos últimos escalones que parecen hechos para un gigante.
El túnel, las voces, los personajes salidos de algún cuento y la luz…
La luz al final, el griterío, las ganas de ver, de ser por fin parte de la fiesta…
Son los sueños que se cumplen.

"Acá lo damos la vuelta"

Espera ansiosa de noche copera
Acaso definir en casa, hace que sueños y esperanzas imposibles resuciten
Anécdotas y recuerdos que serán contadas cien veces.
A que ignoto lugar se irán los gritos de esta noche
.

"Diegooo...Diegooo"

El reloj se para. Los duendes celebran y las hadas bailan.
Muchos juran que esa noche las vieron en la Bombonera.
¡Pasen y vean!…Gol del Diego. Gol de Todos.
No hace mucho te fuiste…¡pero cómo se te extraña!

Agradezco al autor su permiso por publicar en este modesto barco de ideas, tres de las pinceledas geniales de su obra. 

Fuentes:

http://www.martinezgalvez.com/

http://salonredondico.blogspot.com/2010/01/arte-ricardo-martinez-galvez.html

Mariano Jesús Camacho.

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