Uno de los grandes maestros de la pintura española fue el genial e inimitable Salvador Dalí, mago de la excentricidad y la provocación que nos regalaba genialidades pictóricas de complicada comprensión y enorme significado. Como él mismo solía definir: “...el que yo no sepa cual es el significado de mi arte, no significa que no lo tenga…”

Un genio que evidentemente sintió influencia y admiración por el arte renacentista, pero que experimentó con éxito en cualquier formula pictórica, pasando por el cubismo, el impresionismo, surrealismo y por supuesto el clásico, siendo capaz de sorprender en una intensa etapa clásica con una incursión genial hacia el sombrío subconsciente de su mágico surrealismo.

El excéntrico mago de Figueres como otros de sus ilustres compañeros sintió enorme atracción por el fútbol, llegando a entablar durante su infancia una sólida amistad con futuros jugadores del F.C. Barcelona, como Emilio Sagi Liñán o Josep Samitier. Es más se cuenta que en época de vacaciones, en el floreciente Cadaqués, el trío pasaba mucho tiempo jugando al fútbol.

Por ello no es de extrañar su segundo acercamiento al fútbol a través de tres de sus obras. La primera en el año 1974, cuando se encargó a Dalí la elaboración de un cartel conmemorativo del 75 aniversario del FC.Barcelona.

Posteriormente en 1977 el modesto Sant Andreu, que pasaba por una profunda crisis recurrió y solicitó al genial pintor empordanés la elaboración de un cuadro cuyos beneficios serían destinados a las arcas del club. De esta manera Salvador Dalí pintó “Gol” que os presento a continuación:

Y por último en 1986 cuando con motivo de la inauguración del Estadio Municipal de Figueres -con un partido entre el Figueres y el FC. Barcelona- se elaboró el cartel anunciador recurriendo a sus “Els Atletes Cosmics”.

Mariano Jesús Camacho.