Engenhao, Estadio Joao Havelange

En agosto pasado el club Botafogo de Futebol e Regatas cumplía 106 años de historia,  y desde aquella fecha en la entrada principal del estadio Joao Havelange, el ‘Engenhao’, -escenario municipal enclavado en el barrio Engenho de Dentro (norte)- otro guardián eterno recuerda al torcedor que pese a la belleza arquitectónica del imponente escenario que se levanta a sus espaldas, esta es ya la séptima casa del Glorioso, por lo que verdaderamente sustenta la historia del club alvinegro en aquel enclave deportivo de la ciudad de Río, además de la camisa de la Estrella Solitaria son los tres perfiles de bronce que Botafogo tuvo la feliz idea de encargar al artista plástico brasileño Edgard Duvivier.
En este último caso el complicado reto, de inmortalizar en bronce al que fue Huracán de México 1970 y figura insigne del Glorioso: Jair Ventura Filho –Jairzinho. Y que fue a sumarse a las dos obras ya existentes de Duvivier, las de los también legendarios Nilton Santos y Mané Garrincha.

Mané Garrincha

Aunque no puedo saberlo con certeza imagino lo que debe significar enfundarse la camisa de la Estrella Solitaria, mucho más cuando diviso en el horizonte los tres pedestales de dos metros sobre los que la historia se alza en bronce. A un lado Nilton Santos “La Enciclopedia del fútbol”, al otro Jairzinho “Furaçao” en su clásica celebración, alzando sus brazos al cielo de Río, y tras él Mané Garrincha, colgado del alambre y volviendo sobre sus regates con su mejor amigo, el balón.

Jairzinho y tras él Mané

Imagino por tanto lo que debe significar para el torcedor de Fogão pasear entre aquellas estatuas, que te transportan de inmediato a aquella época histórica y a los cimientos esféricos que se construyeron y se construyen hoy en los campos de entrenamiento de General Severiano. En las botas de aquellos niños que hoy sueñan con ser Nilton Santos, Jairzinho ó Mané.
Imagino también la llegada de la expedición rival, bajando del autobús y echando una tímida, huidiza, y temerosa mirada a la historia. Aquella con la que se encontrarán en el césped del bello ‘Engenhao’, pues aunque los tres perfiles futbolísticos de estos tres genios, no constituya más que un imborrable recuerdo de la historia del club, el peso de aquella camiseta y la Estrella Solitaria a la que se van a enfrentar supone ya de entrada un complicado reto por superar.

Nilton Santos "Enciclopedia del Fútbol"

Quizás por ello tengo la sensación de que al acercarme a la estatua de Nilton Santos, sus sabias palabras e inteligente fútbol me muestran el camino para conocer todos los secretos de este deporte, sensación que se multiplica cuando una ráfaga de aire a los pies de Jairzinho me enseña que aquel futbolista conocía el sortilegio mágico para volar sobre el césped y vencer al viento. Y si hablamos de magia os aseguro que la sensación de tener cerca a Mané Garrincha solo se corresponde con la de volver a ser niño. Lo que nunca dejó de ser aquel ‘anjo das pernas tortas’ que nos enseñó que el fútbol a nivel profesional puede llegar ser el mismo juego que todos nosotros practicábamos de pequeños.
Por todo ello no me queda otra que felicitar a Botafogo y a sus torcedores –que financiaron la acertada iniciativa- por encargar al escultor brasileño Edgardo Duvivier esculpir tres perfiles únicos de la historia de su club y del fútbol brasileño.

Y por eso mismo este texto y este recuerdo, no para hacer un trabajo biográfico de tres futbolistas únicos, sino para intentar haceros ver y percibir lo que se siente cuando por una iniciativa tan positiva como esta, la historia en bronce de tu equipo te abraza y enseña el pasado brillante que convirtió en grande y legendario a Botafogo, dándote además la bienvenida a su nueva casa, donde se da rienda suelta a la imaginación alvinegra.
Aquí os dejo tres videos:

Mariano Jesús Camacho.

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