Fuentes históricas señalan al pintor futurista Giorgio Muggiani como uno de los impulsores de la escisión producida en el seno del “Milan Cricket and Football Club” de la que surgieron dos clubes legendarios. A él le correspondió el trabajo de diseñar el primer distintivo histórico de uno de ellos, un círculo delimitado por el color azul y el negro con un fondo dorado sobre el que sobresalían entrelazadas cuatro iniciales de color blanco que dieron inicio al Cuore, el Mito y la Storia del Football Club Internazionale Milano.
Giorgio Muggiani, uno de los pioneros de la nueva forma de arte de los carteles de publicidad italiana, de un tiempo ya lejano en el que esta había sido realizada fundamentalmente con un solo texto y diseño, debido a que gran parte de la población era analfabeta. Poca gente podía leer los carteles y periódicos, por lo que la publicidad era simple e inmediata, utilizándose para ello de forma habitual el verbo imperativo: “beba ..” “.. tome”, “.. pídale a su médico.”
Con su nuevo estilo el diseño publicitario emprendió un nuevo rumbo y cobró un nuevo sentido, desarrollado a través de las páginas de periódicos como “Domenica del Corriere”, la “Tribuna Illustrata” y la “Illustrazione Italiana” en los que se expuso el trabajo de aquellos pintores futuristas que transformaron la publicidad en un maravilloso campo creativo para la ilustración y las letras.
Muggiani supo mantener la visión del negocio sin separarla de la vena artística y creativa, realizando una extraordinaria pionera labor de ilustración de la publicidad en Italia, y dejando su obra como testimonio del espíritu de aquellos días.
Enamorado del fútbol en Suiza, a su regreso a Italia, se convirtió en socio integrante del Milan Foot-Ball y el Club de Cricket, club en el que no permaneció demasiado tiempo debido a las insalvables diferencias que mantenía con el entonces presidente Gianni Camperio.
Hechos que produjeron la escisión y ruptura de la entidad en la noche del 9 de marzo de 1908, cuando, junto con otros 42 miembros disidentes y en el restaurante l’Orologio dieron forma y nombre al nuevo club. Muggiani dirigió en aquella noche las siguientes palabras a los socios fundadores allí presentes:
“Nacerá aquí, en el restaurante l’Orologio, refugio de artistas el que será por siempre un equipo de gran talento. Esta noche espléndida nos aporta los colores a nuestro escudo de armas, su fondo negro y azul, sus estrellas doradas, y su nombre Internacional, porque somos hermanos del mundo y nuestro equipo está abierto a todos”.
Cuenta además la leyenda que la elección de los colores azul y negro por parte del genial Muggiani no se debió a razones artísticas sino más bien logísticas, puesto que según dicen eran los dos únicos colores de los que pudo disponer en aquel momento. El talento artístico y la habilidad mental de Muggiani hicieron el resto, el pintor enlazó inteligentemente su creación y aquellos colores con la luminosa noche que resplandeció sobre Milán aquel histórico 9 de marzo de 1908.
Desde aquella noche los colores azul y negro han entrelazado además de las iniciales de su escudo, la leyenda del Inter con el oro. Y como premonitoriamente dijo Muggiani, el club siempre fue refugio de artistas de gran talento y  molto cuore.
Storia, mito e cuore de un club que trazó su estela legendaria en los años sesenta de la mano de Angelo Moratti, presidente que puso en manos de Helenio Herrera un equipo de lujo y mucho cuore, en el que Luis Suárez y Mazzola definieron el camino hacia la gloria europea. Esa misma que más de cuarenta años después, su hijo Massimo, ha podido saborear tras muchos años de decepciones. En esta ocasión con un proyecto de equipo y juego similar a aquel de Herrera, aunque bajo la dirección técnica del portugués José Mourinho. Personaje cercano en lo táctico al hispano argentino que supo extraer el máximo rendimiento a los Zanetti, Julio César, Etoo, Snejder, Milito y compañía en un mágico e inolvidable año 2010.
Año que entró de forma definitiva en la leyenda el pasado sábado 18 de diciembre, cuando el equipo ahora dirigido por Rafa Benítez se proclamó campeón del mundo al vencer al Tout Puissant Mazembe congoleño (3-0) en Abu Dabi. Quinto título que vino a sumarse a la Serie A, Copa de Italia, Liga de Campeones y Supercopa de Italia, conseguidos en el pasado curso bajo la dirección técnica de Mourinho.

Fuentes: http://www.giofuga.com/?p=101
Mariano Jesús Camacho.