Hoy en su rostro, como en la esfera del reloj, queda reflejado lo vivido en cada partido, cada gol, cada genialidad. Las manecillas permanecen quietas y su leyenda inamovible, la máquina a un solo paso de parar sigue brillando y dejando el sutil e inolvidable halo de su presencia. El tiempo vuela, Raúl pronto será un bello e imparable recuerdo, la esfera sigue girando eternamente…

Podéis leer el articulo completo en El Desván de Vavel:

Raúl González Blanco “la máquina del tiempo”

Mariano Jesús Camacho

Anuncios