En la final de Dublin, Sporting Clube Braga y Oporto dilucidarán quién ejerce como nuevo monarca de la Liga Europea. En una lado del terreno de juego el magnífico equipo del no menos gran técnico Vilas Boas, partirá como favorito ante el modesto pero histórico Braga, que dirigido por Domingos Paciéncia dio la campanada al eliminar a Benfica en semifinales y prolongar su maldición.

Seguro que veremos una final intensa en la que ambos conjuntos pondrán todo lo que tienen para hacerse con el cetro europeo, pero como aficionado imparcial os recomendaría que prestarais atención a la grada y en especial a la coloreada con apasionados tonos rojos y blancos que ocuparán los torcedores bracarenses. Y es que la citada afición pasa por ser una de las más coloridas, fieles y vibrantes del fútbol europeo. Desde hace ya largo tiempo la afición bracarense ha convertido el Estadio Municipal de Braga en una caldera y el ambiente de fútbol que se respira en el citado recinto es digno de resaltar.

La suya es la historia de un sueño, de una pasión, resulta habitual ver a los aficionados del Braga, bufandas al aire, cantando el himno al unísono: Foi no ano 21 que o meu Braga nasceu Mas a força bracarense Estudou e ele cresceu Desde toda a sua história Já tem grandes tradições No ano 66 na Taça de Portugal Arrumou os tubarões Braga, Braga, Braga…

Un acto que se repite cada domingo y eleva la categoría de un club que encuentra sin ningún género de duda en su afición a su mayor activo. Para muchos la mejor de Portugal, y es que la norteña afición bracarense está acostumbrada a llevar en volandas a su equipo a través de sus cánticos y banderas rojiblancas. El hermoso Estadio Municipal tallado en la ladera de una montaña ha servido para que los braguistas den lecciones de clase y fidelidad. Y aunque como en todo grupo siempre existen elementos indeseables e incontrolados que no representan a nadie, la  afición bracarense es un caso aparte, por ello vivirán este acontecimiento de forma especial, animando si cabe aún más, de forma vibrante y cantando al cielo de Dublin las dos frases que la caracterizan y dignifican: Orgullosa de ser y orgullosa de estar.

Y estarán como siempre en un partido que espero y deseo se convierta en una fiesta, transcurra con la mayor deportividad y sobre todo se vea un buen espectáculo en el que gane el mejor.

Mariano Jesús Camacho