El fusil Spencer, creado por Christopher Spencer marcó un antes y un después en la historia de la guerra y las armas de fuego. La citada carabina, ampliamente difundida en 1861 con el apoyo del presidente Abraham Lincoln, desarrolló el primer devastador éxito de un arma de combate muy fiable, con una tasa sostenible de fuego de más de 20 disparos por minuto. Precisamente en aquel ilustre apellido de acero y fuego reside la devastadora capacidad de remate de un futbolista que cambió para siempre el curso de la historia del conjunto carbonero de Peñarol, su nombre Alberto Pedro Spencer Herrera.
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