Posiblemente desde la temporada 67/68 la ciudad de Manchester no haya gozado de la oportunidad de vivir un derby con las dosis de emoción,  igualdad, prestigio y valores en juego, como el que se vivirá en el inminente enfrentamiento entre citizens y diablos rojos. En esta ocasión, Mancini le intentará ganar el duelo táctico a Sir Alex Ferguson, como hace 44 años Joe Mercer y su ayudante Malcolm Allison, (la pareja de entrenadores más famosa sólo por detrás de la de Brian Clough y Peter Taylor) hicieron con el legendario Sir Matt Busby en Old Tradford, donde un 27 de marzo de 1968 vencieron 1-3.

Y aunque son claras las diferencias existentes, también son muchos los paralelismos que podríamos establecer entre pasado y presente, puesto que entonces, como ahora, el mundo se enfrentaba a una seria crisis financiera mundial, mientras las calles de París se inundaban de estudiantes, que indignados como hoy, se enfrentaban con otro tipo de medidas de presión a la policía antidisturbios.

El fútbol como siempre ejercía su habitual acción catártica, el United de Busby que había logrado resurgir de las cenizas de una tragedia aérea, contaba en sus filas con tres de los mejores futbolistas del mundo de su época. George Best, un insolente y melenudo número siete de Belfast, que en uno de los momentos más dulces de su carrera, demostraba su genialidad agotando por los campos ingleses todos los adjetivos calificativos posibles; Bobby Charlton, que ejercía de Sir sobre el terreno de juego y dejó para el recuerdo una fantástica temporada; y Dennis Law, al que una lesión de rodilla impidió mostrar su grandeza y rendir a su nivel habitual.

El City de Mercer y Allison a diferencia de lo que sucede a día de hoy, estaba compuesto en su mayoría por futbolistas locales. Era un equipo en clara evolución, un conjunto con la modestia de aquel que dos temporadas atrás había logrado el ascenso a la máxima categoría, pero que no se establecía límites a la hora de marcar sus sueños. Tony Book era el capitán del equipo, mientras Colin Bell, Summerbee, el incontrolable Coleman y sobretodo Francis Lee, marcaban diferencias en el fútbol ofensivo.

En el primer derby de la temporada disputado en Maine Road, cuentan que Allison tuvo que encerrar en la enfermería al portero Ken Mulhearn por la crisis nerviosa que llegó a padecer. El guión habitual de los enfrentamientos siguió sin sufrir alteración alguna, pues pese a que Colin Bell adelantó a los citizens, el United venció con dos goles de Charlton.

Nada parecía haber cambiado, pero la historia de esta eterna rivalidad estaba a punto de vivir su primer legendario vuelco. Especialmente significativa fue la incorporación al equipo celeste de Francis Lee, que fue adquirido procedente del Bolton Wanderers por la cifra récord para el club citizen de £ 60.000. Y no pudieron ser más rentables aquellas sesenta mil libras, puesto que tal y como dijo Mercer cuando cerró el pase de Lee, aquel era el futbolista que necesitaba el City para hacer algo grande.

Su llegada coincidió con una racha de once partidos consecutivos sin conocer la derrota, dejando para el recuerdo una maravillosa victoria 4 a 1 en un Maine Road helado ante el  Tottenham Hotspur, que pasó a la historia como el “Ballet sobre el hielo”. Considerado como uno de los mejores partidos de la leyenda y el universo Sky Blue, en el que los futbolistas celestes parecieron patinadores olímpicos compitiendo ante clowns que caían impotentes ante tal avalancha de juego.

El 27 de marzo de 1968, Old Tradford acogió el derby más intenso de la historia, pues un título de Liga se ponía en juego. Los mancurianos se pusieron por delante en el marcador, pero los citizens reaccionaron con firmeza y acabaron dándole la vuelta a la historia con un autoritario 1-3, gracias a los goles de Bell, Heslop y Lee.

Tres equipos se jugaron el título en aquel entonces, Manchester United, Manchester City y Liverpool. United y City llegaron a la última jornada empatados a puntos con la ventaja del  goal average para los citizens, mientras que el Liverpool, a tres puntos y con un partido menos, esperaba el pinchazo de uno de los dos equipos de Manchester.  El 13 de mayo de 1968, el City puso en juego sus sueños y toda su historia en un partido vibrante a todo o nada disputado en St.James Park, ante el Newcastle United. Un partido en el que tras dos igualadas del Newcastle, acabó imponiéndose por 4 a 3 con tantos de Young (2), Lee y Summerbee. Una victoria que sumada a la derrota del United ante el Sunderland, más la derrota del Liverpool en uno de los partidos que le quedaban por jugar, acabó coronando por primera vez al Manchester City como campeón de Liga.

Como ya dije pasan 44 años de todo aquello, pero un buen puñado de petrodólares parece haber conseguido que sea posible una conjunción esférica y planetaria como aquella. Y es que hasta el mismísimo Sir Alex Ferguson comenta que no recuerda un derby tan igualado en los 25 años que lleva al frente de los red devils.

Las gradas de Old Tradford acogerán como siempre, y en esta ocasión como hace 44 años, la interpretación más especial de un gran sueño al ritmo de dos bandas sonoras, la ”Blue Moon” que entonan los citizens frente al “Glory, glory ManUnited” de los red devils. Y aunque la temporada se podría decir que aún no ha hecho más que comenzar, los celestes intentarán cambiar la historia como en aquel año 68, en el que el conjunto de Joe Mercer y Malcolm Allison le peleó y ganó el Campeonato al United de Busby por solo dos puntos de diferencia.

Mariano Jesús Camacho

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