Según el Diccionario de la RAE “elegante” significa “dotado de gracia, nobleza y sencillez; airoso, bien proporcionado, de buen gusto”. A esta precisa definición yo añadiría que la elegancia es una cualidad innata en la persona, puesto que aunque la citada cualidad debe cultivarse desde la espiritualidad, desde la educación y desde la sensibilidad adquirida, no todos tienen la capacidad de transmitir grandeza desde la sencillez, transmitir emoción. Y es que la elegancia es aún más efímera que la belleza y por tanto una cualidad única, muy especial, difícil de encontrar. Es aquello que nos causa una emoción estética parecida a la que nos despierta la contemplación de algo bello y, al mismo tiempo, encontramos que se ajusta a nuestros cánones estéticos.

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