En pleno centro de la región de Guillermo Tell, en el Lago de los Cuatro Cantones enclavada entre paisajes de lagos y montañas se ubica la localidad suiza de Brunnen, punto de partida hacia la Suiza Central y de la historia que os voy a relatar. Esta, la historia del gol alemán, una historia que comienza con un primer gol y concluye con una enseñanza final como legado reflexivo para nuestra propia conciencia. Y escudriñando estrellas legendarias entre los legajos históricos de la Bundesliga, el nombre de Friedhelm Konietzka emerge del desván de la memoria y, perdura vinculado a aquellos 58 segundos que empleó para convertirse en el primer futbolista en anotar un gol en la historia de la citada competición.

Una historia para no perderse y que podéis leer al completo en El Enganche.

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