Surgida de la división del trabajo entre producción y comercio la moneda sustituyó al trueque en el intercambio, y desde ese mismo instante comenzó a constituir la representación física de la economía de los pueblos, las nacionalidades. Como instrumento de intercambio y transacciones, la moneda es también una reserva de valor, en cuyo vil metal depositan su poder y sustentan sus superioridades financieras y sociales, unos países sobre otros, unos mercados sobre otros, unos bancos sobre otros, unas empresas sobre otras y unos pocos individuos sobre la inmensa mayoría restante. Como medio de pago la moneda es realmente el valor de las mercancías, lo mismo que la luz aparente de la Luna es realmente la luz solar. Su historia viaja por el cobre en Egipto, hierro en Esparta y bronce en Roma y, su valor actual reposa en la confianza que se le otorga.

Y en tiempos de acuciada desigualdad, de una profunda y galopante crisis en la que la pérdida de confianza en los mercados financieros dinamita y golpea a Europa, al mundo, donde la clase media se difumina engullida por un capitalismo voraz que genera cada día pobres más pobres y ricos más ricos, recurro a este instrumento para repasar la historia numismática de la Eurocopa de Naciones que coincide en gran medida con la historia de esta competición.

Una historia que bien podría comenzar con la imagen de Lev Yashin, “La araña negra” que atrapó en su legendario perfil negro la primera edición de la Eurocopa de Naciones de 1960, en cuya final disputada en el Parque de los Príncipes de Paris, Henri Delaunay vio cumplido su sueño a título póstumo e Igor Netto levantó al cielo parisino la primera Copa.

En 1964, en la edición disputada en España, en la que Marcelino nos convirtió en campeones de Europa, no encuentro vestigios de monedas conmemorativas, posiblemente porque el dictador no concebía que hubiera otro protagonista que sí mismo en la fábrica de moneda y timbre española. La Eurocopa de Naciones de Italia de 1968 es conocida entre otras historias como la Eurocopa de la moneda, porque en la semifinal disputada entre Italia y la URSS, no fue el fútbol el que decidió el finalista, sino una moneda lanzada al aire por el colegiado alemán Kurt Tscherner, que cayó del lado del capitán de Italia, Giacinto Facchetti.  Para algunos una moneda de juguete turca con el dibujo de un balón en el anverso  y una portería en el reverso. Y para otros una moneda de diez francos suizos de 1916 que le dio medio título a Italia.

En la Eurocopa de Bélgica de 1972, los dos futbolistas más influyentes del Campeonato fueron Franz Beckenbauer y Gunter Netzer. Y el Kaiser como no podía ser de otra manera también tiene su moneda.

En la edición de 1976, la genialidad de Antonin Panenka hizo lanzar una moneda al aire de Belgrado con una invención marca de la casa y la sangre fría de un asesino a sueldo. No tenemos moneda de la edición pero Checoslovaquia fue la gran protagonista de aquel histórico evento.

Cuatro años más tarde la lira italiana puso en marcha el Campeonato aunque no hemos podido encontrar una colección conmemorativa. Posteriormente en 1984, en la Euro disputada en Francia, donde fuimos subcampeones Michel Platini fue uno de sus grandes protagonistas y, como no podía ser de otra manera, ‘Le Roi’ tiene acuñada su moneda.

En 1988, en la Eurocopa disputada en Alemania, el mundo pudo ver a una versión moderna de la Naranja Mecánica con un futbolista eterno como Van Basten que nos regaló una de las mejores voleas de la historia.

En 1992, en Suecia, Dinamarca dio tal campanada que la fábrica de moneda y timbre no tenía preparada las máquinas para acuñar aquel milagro de Göteborg. En 1996 Inglaterra que sigue sin saborear las mieles del éxito organizó la Euro y como tal acuñó varias monedas, destacando una moneda de two pounds conmemorativa.

En el año 2000 y con motivo de la Eurocopa disputada en Bélgica y Holanda se acuñó un franco belga especial con el rostro de Alberto II.

En la Eurocopa de 2004 de Portugal el país organizador vivió la versión europea del Maracanazo y aquel fracaso, aquel milagro de Lisboa que Grecia protagonizó fue también acuñado. 

El Campeoanto de Europa de 2008 disputado en Austria y Suiza estará por y para siempre grabado en nuestra memoria, pues nuestra selección cambió la tendencia futbolística mundial demostrando que jugando bien se podía ganar, que España anclada en ‘la furia roja’ había tomado el camino de la pelota para llegar al éxito. Nunca lo olvidaremos, especialmente a Luis y aquel gol de Torres…

Con motivo de la Eurocopa de Naciones de Polonia y Ucrania 2012 el Banco Nacional de Ucrania ha lanzado una serie de monedas conmemorativas de la Eurocopa de 2012, que organizarán junto a Polonia. La serie que consta de doce monedas, cuenta con once de ellas hechas en oro, plata y alpaca puestas en circulación, y la otra, por valor facial de una grivna (unos 9 céntimos de euro), fue lanzada a comienzos de 2012. 

¿Quién acuñará la victoria en esta ocasión?

Mariano Jesús Camacho