El azul dibuja un corazón sobre el tapiz verde de la danza, la leyenda viaja en un bajel pirata de secano que atraca en tierras colombianas. Es el azul de Millo, es el azul del mar que refleja día y noche sobre su pecho y despierta para la magia. Los corazones dormidos alimentan y sacian sus almas de fantasía, mientras en el Edén de los Piratas, el temido Francis Drake da cobijo a uno de sus más maravillosos tesoros en Bogotá, en cuyo puerto imaginario, que es una extensa planicie en la Cordillera de los Andes a 2.600 metros sobre el nivel del mar, atracó el bajel pirata que condujo a Colombia al “Maestro” Adolfo Pedernera. Lo hizo a finales de mayo del 48, de la mano de “cacho” Aldabe, Mauro Mortola, y los directivos del club azul. Desde ese mismo instante la sapiencia de Pedernera convirtió la pirata Liga Dimayor, en orbe intemporal, leyenda de otro tiempo, de la época más gloriosa del Club Millonarios.

Un texto que podéis leer al completo en Vavel Latinoamérica: Ballet Azul, el Edén de los piratas

Mariano Jesús Camacho