Dicen que el guepardo recorre 100 metros en 5,95 segundos, que alcanza una velocidad de 114 km/h en menos de diez segundos, diez segundos que marcan la vida o la muerte, el hambre o la saciedad, la sangre o el viento. Y a las 22:52 sobre el tartán del ya mítico Estadio olímpico de Stratford, londinense, vida, muerte, sangre y viento, saciaron el hambre y la saciedad de un atleta de leyenda y siete guepardos que fueron incapaces de alcanzarle. Más

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