El Arco de Tito es un arco de triunfo, situado en la Vía Sacra, justo al sudeste del Foro, en Roma. En él se rememoran las victorias de Tito y en una de las escenas representadas aparece una “victoria”, que es un ser con alas que coloca la corona de laureles a un emperador. A un emperador que quiere llegarlo a ser gracias a la victoria, a esas figuras blaugranas que se mueven entre lo real y lo divino, que se funden en una misma composición a una idéntica pero matizada filosofía que se sigue llevando hasta las últimas consecuencias. Aquel que se mofó de un tal ‘Pito’ ignoró que tras ese pequeño nombre podría esconderse el de un futuro emperador. Ahora que con victorias y los pequeños matices de su concepción del Fútbol Total se ha ganado el respeto inicial de su gran rival, pretende ser recordado con el Arco de sus triunfos.

Un texto que podéis leer al completo en El Enganche: El bello referéndum de la pelota

Mariano Jesús Camacho