Cuando el Dr.Otten se marchó a la India por primera vez le fue tributada una gran despedida en honor del que había sido uno de los mejores defensores izquierdos holandeses de su época. Sus doce internacionalidades con la camiseta de Holanda y su destacado desempeño en la defensa del Quick Den Haag durante ocho años le habían consagrado como tal. Aunque entre la comunidad científica de la época generó dudas el pasado futbolístico del eminente Dr. Otten, para nada debemos leer con desprecio el citado dato biográfico, pues precisamente a ese pasado deportivo le son atribuibles muchas de la virtudes personales que posteriormente le definieron como científico, como doctor, pero también como el gran defensa izquierdo que fue: Su fortaleza corporal, su rapidez mental, estaba gobernada por una personalidad con un espíritu inusualmente resistente y  perseverante. Además a estas virtudes debemos añadir la valentía, el vigor, la agresividad, la precisión y sensibilidad crítica que exhibió portando tanto la casaca de la selección holandesa como la del Quick Den Haag.

Nacido un 5 de noviembre de 1883 en Rijswijk, un pueblo agrícola a mitad de camino entre La Haya y Delft, en su figura encontramos posiblemente el nexo de unión entre fútbol y ciencia más fuerte y jamás conocido, pues Louis Otten desarrolló con plena brillantez las dos pasiones que moldearon su fructífera existencia: el deporte y la medicina científica.

Louis Otten, el tercero por la derecha

En cuanto el deporte, el fútbol copó sus primeros sueños, su necesidad física y espiritual de volcar el vigor y las ansias de competitividad de un joven que desarrolló su carrera futbolística en La Haya, en las filas del Quick Den Haag, club en el que debutó en 1904 y en el que se proclamó campeón de la Liga holandesa en la temporada 1907/08. Una temporada en la que las virtudes físicas de este decidido defensa izquierdo fueron ensalzadas dentro de un grupo que acabó siendo campeón al doblegar al Utile Dulci (UD) Deventer en una serie final que necesitó hasta de dos partidos de desempate. En el encuentro final disputado el 12 de abril de 1908 ante 4.000 espectadores acabaron en empate a uno con goles de H. Dijckmeester y “Jops” Reeman, más un penalti errado por el delantero centro del UD Deventer “Jac” Pluim y cometido precisamente por nuestro Dr.Lou Otten. Por ello hubo de disputarse un partido de desempate disputado el 3 de mayo de ese mismo año, que acabó con un espectacular 3 a 3. Finalmente el 17 de mayo de 1908 en el Oud Roosenburgh de Ámsterdam, ante 7.000 espectadores, se jugó el segundo partido de desempate. Un encuentro que por fin dilucidó la gloria para el Quick, que se impuso por cuatro tantos a uno con goles de “Jops” Reeman y “Edu” Snethlage primero y dos más de Klicks. Un marcador definitorio que convirtieron al Quick Den Haag y al Dr.Louis Otten en campeón por primera vez.

Aquel año de 1908 fue de buena cosecha futbolística para Otten, puesto que en los JJOO de Atenas logró hacerse con la medalla de bronce tras caer en las semifinales ante Alemania, pero derrotando a Suecia en el encuentro por el tercer puesto por un contundente 4-0.

A Otten le rodaban bien las cosas deportivamente pero sus inquietudes humanas iban mucho más allá. Paralelamente a su carrera futbolística, Lou Otten estudió medicina en Leiden, donde se especializó en bacteriología. Cuando en 1911 puso punto y final a su carrera como futbolista, se marchó a las Indias Orientales Holandesas para trabajar al servicio, estudio y control de plagas. Dos años más tarde regresó a Ámsterdam para promover su investigación en la que mostró que la peste bubónica era transferida por las pulgas entre ratas y conejillos de indias. Tras la finalización de la investigación doctoral, volvió a las Indias Orientales Holandesas y trabajó de nuevo en el estudio e investigación de una vacuna para la peste. Años más tarde, en 1917 fue ascendido a inspector y jefe del departamento.

Dr.Louis Otten

En 1924 fue nombrado director del Instituto Pasteur de Bandung, donde Otten completó su investigación sobre la peste bubónica. Logró un bacilo bajo plaga virulenta y desarrolló una vacuna viva para la inmunidad activa y protección de la enfermedad por espacio de seis meses. La citada vacuna fue probada con éxito en 1934 en Java por primera vez y dos años más tarde publicó sus excepcionales resultados en la Indian Journal of Medical Research.

Importantes fueron también sus trabajos en la conservación de las vacunas antivariólicas en zonas cálidas, sin menoscabo de su potencia, en atención a las condiciones de trabajo, a las dificultades de transporte, etc. Unos primeros intentos que se hicieron secando la vacuna por el procedimiento seguido por Nyland, primero, y, después, por Otten.

Aquel defensa izquierdo que había destacado prominentemente en la primera década de los diez del siglo pasado, volcó la perseverancia que siempre había demostrado en sus tiempos como jugador en  la investigación biomédica, una de las principales causas de la mejora de la salud y la calidad de vida del ser humano.

Desafortunadamente la Segunda Guerra Mundial se cruzó en su camino y fue apresado por los  japoneses. Cuando fue liberado, el Dr.Otten estaba severamente debilitado, había contraído la disentería y pesaba apenas unos treinta kilos. Regresó a Europa a su Holanda natal con intenciones de establecerse en Suiza, llegó a recuperarse bien, pero un 7 de noviembre de 1946, aquel que estableció un bonito precedente y destacado nexo de unión entre el fútbol y la ciencia murió inesperadamente en noviembre de 1946, probablemente debido a una arritmia cardíaca. Hoy la carretera de Bandung por la que tantas veces circuló con destino al Instituto Pasteur, en el que trabajó denodadamente por mejorar la calidad de vida del ser humano lleva el nombre del Dr.Louis Otten, defensa izquierdo prominente y científico de primer orden.

Fuentes:

http://medischcontact.artsennet.nl – Johanna Gröne

In memorian Louis Otten

http://www.iffhs.de

http://futbolistasconhistoria.blogspot.com.es – Augusto Baldi

Mariano Jesús Camacho