Uruguay, Rey de América

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Si en algún momento pudo haber un instante de duda o vacilación con respecto a la mentalidad genética del futbolista uruguayo, la final de la Copa América se ha encargado de disiparla. Y es que tras ella no me cabe la menor duda de que Uruguay no disputa las finales sino que las gana. El uruguayo esta hecho de otra pasta, sale con el pecho henchido de historia y el corazón a ras del césped. Con sus armas de siempre y la genética del campeón la celeste de Uruguay se comió y no dio opción a Paraguay. Siempre siendo consciente de sus limitaciones, rentabilizando al máximo su entrega, sus virtudes y conociendo en todo momento los elementos sobre los que descansan la responsabilidad de establecer las diferencias. Más

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Fútbol es…cultura: “Neptuno, agua de piedra”

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Realizada entre los años 1780 y 1784 a partir de un diseño de Ventura Rodríguez por el escultor Juan Pascual de Mena en mármol blanco del pueblo de Montesclaros hay una estatua en Madrid que durante el día te cautivará por su belleza y majestuosidad, y al caer la noche te deslumbrará con todo un espectáculo de luz y agua, pues de esta fuente brota el poder y la fuerza del hijo de Saturno y Ops, hermano de Júpiter y gran señor de los mares.

Allá donde encontró su morada y donde a golpe de tridente se muestra como un ser poderoso, superior, pero inestable como el mar o la mar -como versaría Rafael Alberti-. Simbolizado también bajo la forma de un caballo es sustentador de nuestro planeta, pues sus bellos océanos moldean la vida de la azul esfera en la que vivimos. Dios romano llamado Neptuno y como dije tan inestable como aquel conjunto madrileño que festeja sus triunfos a los pies de sus caballos de mar,  y junto a los delfines que juegan entre las hidroturbinas de su carruaje de concha. Un ser mitológico y un equipo mítico que tras varios años dormidos acaban de despertar para hacer soñar a los aficionados colchoneros.
Ser admirado y temido con poder sobre las tempestades y que lucha con su sobrino Eolo para despejar de cenizas volcánicas el vuelo de la marea rojiblanca hacia la ciudad libre y hanseática de Hamburgo. Más

Libélulas heridas.

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libelulaPor estas latitudes del sur de España el otoño aún nos otorga una tregua en la que nos regala días de alfombras de arenas blancas, horizontes dorados, atemperados, suaves y tenues. Sueños que nos recuerdan al ya lejano adiós del estío, al calor del membrillo, a su luz, a ese derroche de belleza y agua templada de un mar que te invita a adentrarte y pasear. El agradable abrazo del Sol que mesa sus cabellos dorados con el susurro del viento del este. Días de últimos baños, baños purificadores al son de semillas voladoras y veloces libélulas que desafían al viento y planean en vuelo rasante por encima del mar. Un arriesgada lucha y un arriesgado juego en el que se apuesta a todo o nada y que en ocasiones puede tener mal final. Y es en este punto donde os quiero contar la bella y vívida experiencia de uno de esos baños purificadores de sal. Más