Con la intención de profundizar un poco más en la figura de Ramón Unzaga y subsanar una serie de informaciones erróneas que circulan por la red en referencia al óbito del insigne futbolista chorero, rescato con el beneplácito de Eduardo Bustos Alister la magnífica crónica publicada en su Blog:  http://ebalister.blogspot.com/
Un texto que amalgama en su justa medida la información, la estética de la palabra y el sentimiento:

Cuando las manecillas del reloj bolsillo colgante junto al tic tac de campana, siendo las tres de la tarde del Viernes 31 de Agosto de 1923  tronó el cielo Talcahueñu, enlutando a todo un pueblo deportivo al conocerse el sensible fallecimiento del decatleta-futbolista Ramón Unzaga Asla, en la ciudad de Cabrero,  debido a un fulminante ataque cardíaco informado por el corresponsal del diario El Sur de Concepción. El nunca pensó que con su magistral jugada  inmortalizaría su nombre con insospechada relevancia  para el balompié mundial, dada la extraordinaria belleza de la misma, y que  mantienen  los diferentes estilos personales de quienes en la actualidad logran ejecutarla, es decir: UN VERSO PARA EL FUTBOL CON BAUTIZO UNIVERSAL.

En habitual clima de invierno de la ribera porteña se forman nubes de desarrollo vertical con un campo eléctrico que remecen los vientos de medios y de altura de inusitada lluvia granizada. En esa ocasión se hizo sentir al preámbulo del relámpago, una pertinaz lluvia de llanto que enmudeció de tristeza los corazones del pueblo chorero ante tal irremediable pérdida de una de las más grandes figuras del concierto futbolístico Sudamericano.

Este copihue rojo, ídolo de Talcahuano deja de existir en plena juventud a la edad de 29 años. Su alma guerrera emprendió el viaje eterno más allá del espacio infinito relumbrante de vida sabia, donde la luz no tiene horizonte y las remembranzas florecen.

No han trenzado ramillete con decoro, ni una sola crónica a nivel de organismo central periodístico que genere discusión o reconocimiento de su potencial futbolístico y menos de ser considerado dentro los mejores en algunos rankins que tanto gustan a muchos de la prensa escrita y hablada capitalina de todos los tiempos de record histórico recordatorio, y dado al largo paso del límite existencial, los jugadores pioneros de antaño que brillaran hasta el año 1933, se han transformados en Tumbas Egipcias

Injusto es entonces, no agregar de vez en cuando, como ranking del conocimiento para las nuevas generaciones juveniles a futbolistas de la talla de Víctor Varas ( que en el año 1922 fuera calificado en el Sudamericano de Río, el mejor wing izquierdo, donde se empató con Brasil ), al chorero Avendaño, Raúl Toro Julio, Horacio Muñoz y a tantos otras…genuinas figuras que vistieran la casaquilla nacional, dignificando nuestro fútbol en la energía del sudor, fuerza y destreza. En todo caso Chile, por muchos años ocupó el cuarto lugar dentro del concierto precitado.

Las reminiscencias de la elite profesional futbolísticas chilenas son efímeras ante el concluyente tiempo que suma historia y transforma los papeles amarillentos en desechables de las viejas encuadernaciones guardadas en bibliotecas y que ahora se enrollan en fríos microfilms y mueren en su propia lontananza histórica.

Lo UNZAGA es un caso especial, aunque olvidado por el medio periodístico, por la acción de la chilena vuelve del pasado a la vigencia permanente. Su memoria está prendida en todo el ámbito mundial. Pero, falta el reconocimiento físico representado en la escultura que destaque su leyenda. Soy testigo de tanta tramitación burocrática sostenida por la organización de engranaje del estado chileno, pese a la prudencia de los involucrados por rendirle un homenaje póstumo a uno de los nuestros que se ha constituido en un embajador permanente de Chile y que con su inmortalidad siempre estará presente en el extranjero. Neruda en la poesía; UNZAGA por su magistral chilena.

Al finalizar mis sentidos acápites, inserto la inspiración poética de Julio Parada Ritchie, dedicada un 17 de Octubre de 1971 a Ramón Segundo Unzaga Zapata con versos de ocho sílabas escritos en cuartetas de la poesía Cielo Tronador, que simbolizan inmortalidad de ilustre figuras que hicieron patria y soberanía en un memorial recuerdo del suelo más histórico de Chile.

En el cielo rompe el trueno

que en tu nombre brillará

y te dirán Tralcahueñu

por toda la eternidad.

Toqui de toda su gente

Tralcahueñu se llamó

puso el pecho al insurgente

y en todo Arauco se oyó.

Las Heras en tus vegales

al español desafió

y O!Higgins allí en Perales

la independencia selló.

Beltrán Mathieu te enaltece

cual fanal que no se apaga

y en otra faz reverdece

con el gran Ramón Unzaga.

Eduardo Bustos Alister.